
Copiosos y augustos maizales lo rodeaban.
Negras manchas en visita su soledad minoraban.
Su cara iluminada todas las mañanas por la sonrisa de niño
y en las noches por su palida expresion al contemplar a su nigra madre.
Su vestimenta confeccionada por una ancianita que en su obra simulaba a aquel que su rubor invocaba, reproduciendo su presencia con perlas delirantes que descendian dificultosas por sus rugosos pomulos...
Pulgones poco timidos en sus boquetes revoloteaban,
al igual que langostas pretendas de corrosion lo profanaban.
Por las articulaciones el heno audiencia convocaba...
Pero el espantapajaros contemplaba mas alla...
siempre creyendo en los voceros del circulo mayor y soportando sus conductas
y en su efimera actuacion:
el coloso con patas de plastico pasar cuando la sonrisa infantil sus gestos a inseguridad demostrase.
el pajaro metalico con su humo abrazante sulfurando a malas intenciones
el espadachin cercenador de los flacos verdes con cabezas pigmentadas de ocre...
Hasta que un dia... por esas cosas sin explicacion que provoca la rutina
harto de la intermitencia latente
espantapajaros comenzo a mirar su entorno con mayor detalle
y a darse cuenta de que desde afuera no tenia que emprender
sino que desde adentro con sus aledaños...--
Con una nueva postura frente a la existencia
envuelto en una energia destinada a ser distribuida
con completa majestuosidad espantapajaros en su palo de roble se realzo
y de sus sirgas con actitud tenaz se aferro...
y asi sus acompañantes
y asi los acompañantes de los acompañantes
y asi en sucesion...---
El querer convoca el poder
no el poder convoca el querer...












