martes, 19 de octubre de 2010

Acrobacias de un perplejo esperpento


Tintes distorsionados a propósito sin justificantes en donde la fé pone base sobre balaustros de papel invitan al vacío emerger con furia absorbiendo las esperanzas y lo absoluto pasa automáticamente a ser el plato principal.
Es una ardiente paciencia que colabora a la penuria del resiliente dejándolo abatido en la incertidumbre de la costumbre y la no interrogante; la manzana de Eris cobra protagonismo sin permiso alguno ya que aquel hermético enajenado no envainó su espada dada la ofuscación de su ego exacerbado dejándolo como precinto de una ley suscrita... la batalla comienza y su fundamento se muestra como no entendido, solo básicamente aceptado y llevado al acto en aquel teatro de la verdad y la mentira, el entendimiento cabal entre individuos es ritualizado por una ideología arbolada en su dimensión y ala vez respaldada por un cohecho de intención material de causalidad pavorosa!



Entonces diganme ahora... a que le tienen miedo?